Mostrando entradas con la etiqueta Publicaciones / Consejos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Publicaciones / Consejos. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de noviembre de 2013

COSMÉTICA ECOLÓGICA

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir sobre cosmética y ha llegado el momento.
Muchas veces compramos una crema por la marca, porque hemos visto un anuncio que nos promete cosas, muchas veces también por el aroma que tiene... pero pocas veces nos paramos a estudiar su composición. Es común en muchos productos la palabra "Natural" o muchas otras que nos hacen pensar que esa crema es inocua y nos va a cuidar sin ningún riesgo porque está hecha a base de plantas; pero si damos la vuelta al envase y leemos la composición podemos darnos cuenta de que no es natural y que en ocasiones ni siquiera hay rastro de los extractos vegetales que promete que llevan. Fraude? Pues si, pero quién no se va a fiar, si lo dice la publicidad (Tv, revistas...), y además se trata de marcas de siempre y de reconocido prestigio.
Desde aquí os invito a investigar, solamente hay que dar la vuelta a los envases y poco a poco irán apareciendo ante vuestros ojos, multitud de sustancias químicas con más o menos riesgo para la salud. Para muchas de ellas aún no hay estudios que demuestren que son perjudiciales. Otras veces, los estudios se hicieron hace mucho tiempo y los resultados no son concluyentes. Y de otras, se sabe ciertamente que presentan un riesgo para la salud y en muchos países ya se han prohibido, pero no en el nuestro, como es el caso de los parabenes, que se ha demostrado que son disruptores endocrinos.
Quién se untaría petroleo o cualquier derivado en la cara y el cuerpo y se iría a dormir tan tranquil@? Nadie, verdad? Pues es lo que estamos haciendo aunque no lo parezca, ya que nos embaucan con las texturas, colores y olores. Y lo que es peor, también a nuestros bebés.

Hace tiempo, la revista DiscoveryDsalud, publicó un artículo (ver aquí) que es la base para entender la cosmética convencional, y cuando digo cosmética hablo de gel y champú, cremas faciales, hidratantes corporales, desodorantes, pasta de dientes...y productos cosméticos para bebés.
Este artículo es una buena base para empezar a ser un poco mas selectiv@s. Leedlo porque no tiene desperdicio.

Conclusión: si no puedes pronunciarlo, probablemente no deberías ponerlo en tu piel.

En el otro extremo tenemos la cosmética ecológica certificada. Es una cosmética no tan publicitada ni conocida, pero mucho más beneficiosa para nuestra piel y sin efectos perjudiciales.
Esta cosmética sí se aprovecha de los beneficios de los extractos de plantas como el aloe, la caléndula, la rosa mosqueta, el espino amarillo, etc. y cuenta con aceites de coco, manteca de karité, aceite de argán, aceite de oliva..., siempre de agricultura ecológica, certificada por organismos internacionales, imparciales y muy prestigiosos. Además no está testada en animales.
Valbaby os presenta la marca Naay Botanicals, marca española, concretamente de Valladolid, que cuenta con varias certificaciones. Os mostramos algunos productos para bebés y mamás, ya disponibles en Valbaby.

aceite de masaje baby naay botanicals
Shampoo y gel de baño


leche corporal baby naay botanicals
Leche corporal de caléndula y aloe


pañal baby naay
Crema de pañal de caléndula y aloe

Y para las mamás y embarazadas: Aceite de rosa mosqueta y aloe vera Naay,  para prevenir estrías en pecho y abdomen, o atenuar las que hayan podido aparecer.

Para mas información: valbaby.crianza@gmail.com


lunes, 5 de agosto de 2013

SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA

Estamos en plena Semana Mundial de la Lactancia Materna promovida por la OMS. Se celebra en más de 170 países y su objetivo es proteger, promover y respaldar la lactancia materna.
Como ya sabéis la lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, y de ahí en adelante seguir con lactancia materna hasta los dos años como mínimo, complementada con los alimentos adecuados.






Lamentablemente aunque los nuevos papás y mamás pongan todo de su parte para seguir estas recomendaciones, en los lugares de trabajo las cosas siguen estando en su contra. Y ya no por la duración de la baja de maternidad sino por las condiciones al regreso de la misma, ya que habitualmente las empresas no están preparadas para ofrecer un lugar tranquilo donde una madre pueda amamantar o sacarse la leche. Esto sin contar con las reticencias de los empresarios y el resto de trabajadores tanto hombres como incluso mujeres.

Por eso, esta información no es importante sólo para padres, sino para toda la sociedad en general. Y es que hace unos días se publicaba este titular en El Mundo.es:

La lactancia materna aumenta el nivel intelectual del niño


Se ha realizado un estudio en el Hospital Infantil de Boston, sobre 1312 mujeres y el desarrollo cognitivo de sus hijos hasta los 7 años de edad. Han comprobado que los niños alimentados al pecho de forma prolongada (seis meses como recomienda la OMS), a los tres años tenían un nivel más alto de inteligencia verbal-lingüística y a los siete, su nivel de coeficiente intelectual también era superior que el de aquellos que no habían tomado pecho de esta forma.
Dados los resultados, según Maite Hernández (pediatra y coordinadora de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia - IHAN ), la lactancia materna tendría la capacidad de potenciar la inteligencia de la población generación tras generación.



sábado, 29 de junio de 2013

RECORD MUNDIAL EN CAMBIO DE PAÑAL DE TELA

Este vídeo es de Valencia, aunque no fue el único lugar de España en el que se vivió con mucho entusiasmo este acontecimiento.
Es un vídeo corto, pero muy ilustrativo sobre el uso y beneficio de los pañales de tela.



viernes, 29 de marzo de 2013

DECLARACION SOBRE EL LLANTO DE LOS BEBES


Os traigo un interesante texto firmado por científicos sobre los riesgos que acarrea la práctica de dejar llorar a los bebés para que se habitúen a estar y dormir solitos. Podéis leer a continuación el texto integro:

"Hombres y mujeres, científicas y profesionales que trabajamos en  distintos campos de la vida y del conocimiento, madres y padres preocupados por el mundo en el que nuestros hijos e hijas van a crecer,
hemos creído necesario hacer la siguiente declaración:
Es cierto que es frecuente que los bebés de nuestra sociedad Occidental lloren, pero no es cierto que 'sea normal'. Los bebés lloran siempre por algo que les produce malestar: sueño, miedo, hambre, o el más frecuente, y que suele ser causa de los anteriores, la falta del contacto físico con su madre u otras personas del entorno afectivo.
El llanto es el único mecanismo que los bebés tienen para hacernos llegar su sensación de malestar, sea cual sea la razón del mismo; en sus expectativas, en su continuum filogenético no está previsto que ese llanto no sea atendido, pues no tienen otro medio de avisar sobre el malestar que sienten ni pueden por sí mismos tomar las medidas para solventarlo.
El cuerpo del bebé recién nacido está diseñado para tener en el regazo materno todo cuanto necesita, para sobrevivir y para sentirse bien: alimento, calor, apego; por esta razón no tiene noción de la espera, ya que estando en el lugar que le corresponde, tiene a su alcance todo cuanto necesita; el bebé criado en el cuerpo a cuerpo con la madre desconoce la sensación de necesidad, de hambre, de frío, de soledad, y no llora nunca. Como dice la norteamericana Jean Liedloff, en su obra “El Concepto del Continuum”, el lugar del bebé no es la cuna ni la sillita ni el cochecito, sino el regazo humano. Esto es cierto durante el primer año de vida; y los dos primeros meses de forma casi exclusiva (por eso la antigua famosa 'cuarentena' de las recién paridas); luego, los regazos de otros cuerpos del entorno pueden ser sustitutivos algunos ratos.
El propio desarrollo del bebé indica el fin del periodo simbiótico: cuando el bebé empieza a andar: entonces empieza poco a poco a hacerse autónomo y a deshacerse el estado simbiótico.
La verdad es obvia, sencilla y evidente. El bebé lactante toma la leche idónea para su sistema digestivo y además puede regular su composición con la duración de las tetadas, con lo cual el bebé criado en el regazo de la madre no suele tener problemas digestivos.
Cuando la criatura llora y no se le atiende, llora con más y más desesperación porque está sufriendo. Hay psicólogos que aseguran que cuando se deja sin atender el llanto de un bebé, algo profundo se quiebra en la integridad de la criatura, así como la confianza en su entorno.
Las madres y los padres, aunque nos han educado en la creencia de que 'es normal que los niños lloren' y que 'hay que dejarles llorar para que se acostumbren', y por ello estamos especialmente insensibilizadas para que su llanto no nos afecte, a veces no somos capaces de tolerarlo. Como es natural si estamos un poco cerca de ellos, sentimos su sufrimiento y lo sentimos como un sufrimiento propio. Se nos revuelven las entrañas y no podemos consentir su dolor. No estamos del todo deshumanizadas. Por eso los métodos conductistas proponen ir poco a poco, para cada día aguantar un poquito más ese sufrimiento mutuo. Esto tiene un nombre común, que es la ‘administración de la tortura', pues es una verdadera tortura la que infligimos a los bebés cuando hacemos esto, y nos infligimos a nosotr@s mism@s, por mucho que se disfrace de norma pedagógica o pediátrica.
Varios científicos estadounidenses y canadiense (biólogos, neurólogos, psiquiatras, etc.), en la década de los noventa, realizaron diferentes investigaciones de gran importancia en relación a la etapa primal de la vida humana; demostraron que el roce piel con piel, cuerpo a cuerpo, del bebé con su madre y demás allegados, produce unos moduladores químicos necesarios para la formación de las neuronas y del sistema inmunológico; en fin, que la carencia de afecto corporal trastorna el desarrollo normal de las criaturas humanas. Por eso los bebés, cuando se les deja dormir sol@s en sus cunas, lloran reclamando lo que su naturaleza sabe que les pertenece.
En Occidente se ha creado en los últimos 50 años una cultura y unos hábitos, impulsados por las multinacionales del sector, que elimina este cuerpo a cuerpo de la madre con la criatura y deshumaniza la crianza: al sustituir la piel por el plástico y la leche humana por la leche artificial, se separa más y más a la criatura de su madre. Incluso se han fabricado modelos de walkyes talkys especiales para escuchar al bebé desde habitaciones alejadas de la suya. El desarrollo industrial y tecnológico no se ha puesto al servicio de las pequeñas criaturas humanas, llegando la robotización de las funciones maternas a extremos insospechados. Simultáneamente a esta cultura de la crianza de los bebés, se medicaliza cada vez más la maternidad de las mujeres; lo que tendría que ser una etapa gozosa de nuestra vida sexual, se convierte en una penosa enfermedad. Entregadas a los protocolos médicos, las mujeres adormecemos la sensibilidad y el contacto con nuestros cuerpos, y nos perdemos una parte de nuestra sexualidad: el placer de la gestación, del parto y de la exterogestación, lactancia incluida. Paralelamente las mujeres hemos accedido a un mundo laboral y profesional masculino, hecho por los hombres y para los hombres, y que por tanto excluye la maternidad; por eso la maternidad en la sociedad industrializada ha quedado encerrada en el ámbito privado y doméstico. Sin embargo, durante milenios la mujer ha realizado sus tareas y sus actividades con sus criaturas colgadas de sus cuerpos, como todavía sucede en las sociedades no occidentalizadas. La imagen de la mujer con su criatura tiene que volver a los escenarios públicos, laborales y profesionales, so pena de destruir el futuro del desarrollo humano.
A corto plazo parece que el modelo de crianza robotizado no es dañino, que no pasa nada, que las criaturas sobreviven; pero científicos como Michel Odent (Primal Health Research Centre), apoyándose en diversos estudios epidemiológicos, han demostrado la relación directa entre diferentes aspectos de esta robotización y enfermedades que sobrevienen en la edad adulta. Por otro lado, la violencia creciente en todos los ámbitos tanto públicos como privados, como han demostrado los estudios de la psicóloga suizo-alemana Alice Miller (1980) y del neurofisiólogo estadounidense James W. Prescott (1975), por citar sólo dos nombres, también procede del mal trato y de la falta de placer corporal en la etapa primera de la vida humana. También hay estudios que demuestran la correlación entre la adicción a las drogas y los trastornos mentales, con agresiones y abandonos sufridos en la etapa primal. Por eso los bebés lloran cuando les falta lo que se les quita; ell@s saben lo que necesitan, lo que les correspondería en ese momento de sus vidas.
Deberíamos sentir un profundo respeto y reconocimiento hacia el llanto de los bebés, y pensar humildemente que no lloran porque sí, o mucho menos, porque son malos. Ellas y ellos nos enseñan lo que estamos haciendo mal.
También deberíamos reconocer lo que sentimos en nuestras entrañas cuando un bebé llora; porque pueden confundir la mente, pero es más difícil confundir la percepción visceral. El sitio del bebé es nuestro regazo: en esta cuestión, el bebé y nuestras entrañas están de acuerdo, y ambos tienen sus razones. No es cierto que el colecho (la práctica de que los bebés duerman con sus padres) sea un factor de riesgo para el fenómeno conocido como ‘muerte súbita'. Según The Foundation for the Study of Infant Deaths, la mayoría de los fallecimientos por 'muerte súbita' se producen en la cuna. Los estudios demuestran que es más seguro para el bebé dormir en la cama con sus padres que dormir solo.
Por todo lo que hemos expuesto, queremos expresar nuestra gran preocupación ante la difusión del método propuesto por E. Estivill en su libro Duérmete Niño (basado a su vez en el método Ferber divulgado en Estados Unidos), para fomentar y ejercitar la tolerancia de las madres y los padres al llanto de sus bebés; se trata de un conductismo especialmente radical y especialmente nocivo teniendo en cuenta que el bebé está aún en una etapa de formación. No es un método para tratar los trastornos del sueño, como a veces se presenta, sino para someter la vida humana en su más temprana edad. Las gravísimas consecuencias de este método, han empezado ya a ponerse de manifiesto.
Necesitamos una cultura y una ciencia para una crianza acorde con nuestra naturaleza humana, porque no somos robots, sino seres humanos que sentimos y nos estremecemos cuando nos falta el cuerpo a cuerpo con nuestros mayores. Para contribuir a ello, para que tu hijo o tu hija deje de sufrir ya, y si te sientes mal cuando escuchas llorar a tu bebé, hazte caso, cógele en brazos para sentirle y sentir lo que está pidiendo; posiblemente sólo sea eso lo que quiere y necesita, el contacto con tu cuerpo.
No se lo niegues. "

Para más información:

-El concepto del continuum. En busca del bienestar perdido. Jean Liedloff. Ed. Obstare
-Bésame mucho. Carlos González. Ed. Temas de Hoy
-Nuestros hijos y nosotros. Meredith Small. Ed. VergaraVitae
-El bebé es un mamífero. Michel Odent. Ed. Mandala
-La cientificación del amor. Michel Odent. Ed. Creavida
-La revolución del nacimiento, Isabel F. del Castillo (www.holistika.net). Ed. Edaf
-La maternidad y el encuentro con la propia sombra. Laura Gutman. Ed. del Nuevo Extremo.
-El mundo emocional del niño. Isabelle Filliozat. Ed. Oniro
-La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente. Casilda Rodrigañez y Ana Cachafeiro. Ed. Nossa y Jara.
-El asalto al Hades. Casilda Rodrigañez. Ed. Traficantes de sueños.
-www.casildarodriganez.org

jueves, 7 de febrero de 2013

CONSEJOS DE LAVADO


COMO LAVAR LOS PAÑALES DE TELA SIN MORIR EN EL INTENTO


   Aunque pueda parecer lo contrario, lavar los pañales de tela es muy sencillo. Solo hay que tener en cuenta unas cuantas cosas y la ayuda inestimable de una lavadora.
Os voy a explicar qué es lo que hago yo para lavar los pañales.
En primer lugar hay que retirar los restos sólidos. Podéis depositarlos directamente en el inodoro, o limpiarlos con agua. Esta tarea se facilita bastante si utilizáis forros para pañales, que son unos rectángulos desechables de celulosa, que se colocan entre el pañal y el culito del bebe y que nos facilitan esta labor.
A continuación lo que hago es sacar el insertable del interior del pañal y ambos, los aclaro y los escurro bien. De esta forma almaceno los pañales lo mas escurridos que puedo en un cubo con tapa (aunque después del aclarado ya no desprenden olor). Una buena idea es cerrar los velcros de seguridad en este momento.
Habitualmente esta operación la hago una vez al día, por la noche. Y una muy buena idea es utilizar el agua de bañar al bebe. Así ahorramos agua reutilizando la del baño.
Hay quien deja los pañales en remojo hasta que se lavan, pero yo prefiero este otro método.
Una vez que tengo suficientes pañales como para poner la lavadora, pongo un programa corto a 30º, con poco detergente y muy importante: sin suavizante, ya que este puede impermeabilizar los tejidos absorbentes y restar su capacidad de absorción.
Cada 4 o 5 lavados subo la temperatura a 40º y de vez en cuando se puede hacer un ciclo mas largo, aunque yo he comprobado que no es necesario, ya que los pañales salen perfectamente limpios.
Hay quien utiliza un chorrito de vinagre blanco en la cubeta del suavizante, para desinfectar y eliminar posibles rastros de olor. A veces lo hago, pero tampoco es imprescindible, porque como os digo, los pañales salen inmaculados.
Para que el ahorro sea máximo, como siempre hay que intentar llenar al máximo la lavadora en cada lavado, no utilizar un exceso de detergente, y secar al aire libre y al sol, siempre que sea posible. El sol ayuda a eliminar alguna posible mancha que pueda quedar.

Una vez secos, volvemos a colocar los insertables dentro de los pañales, y ya los tenemos listos para la próxima vez.

Como ya os he dicho, esto es lo que yo hago, pero con la práctica quizá encontréis un método que os vaya mejor. Todo es cuestión de probar.

POR QUE USAR PAÑALES DE TELA?



Vuelta a los pañales de tela? Hay muchas personas que ni siquiera se lo plantean. Y otras piensan que da mucho trabajo, que es poco higiénico y poco práctico.
Pero nada mas lejos de la realidad. Son ecológicos, cómodos, se lavan fácilmente y lo que es más importante, nos ayudan a ahorrar un dinerito.
Los actuales pañales de tela, nada tienen que ver con los que se usaban antiguamente y es que han evolucionado hasta convertirse en prendas casi tecnológicas con varias capas de tela cumpliendo cada una su función. Para entendernos mejor y a grandes rasgos, los pañales constan de una capa externa impermeable para que la humedad no traspase, una capa absorbente que va en el interior y una capa intermedia que mantiene la humedad alejada de la piel.

Y cuales son las ventajas? Pues muchas.

  • Para empezar, la principal ventaja es el ahorro económico, que en tiempos de crisis no es despreciable. La OCU ha estimado que las familias gastan mas de 1000 euros en pañales desechables por hijo (cada niño utiliza entre 5000 y 6000 pañales desechables). Por el contrario, si se utilizan pañales de tela, el gasto está en torno a los 480 euros por 20 pañales de tela, que durarán todo el tiempo que el niño los necesite. Así el ahorro puede ser de unos 600 euros por familia. Esto sin contar que esos mismo pañales los puede usar un hermanito menor.

  • Otra ventaja importante es la reducción de residuos que se eliminan al medio ambiente. Y es que un pañal desechable, tarda en degradarse una media de 100 años...

  • Podemos garantizar que la piel de nuestro bebé estará en contacto con suaves telas ecológicas, lo cual es muy importante para aquellos bebes con piel delicada o con alergias.

  • Los actuales pañales de tela son muy atractivos, con gran variedad en colores y estampados.

Es importante seguir unas normas de lavado para que el ahorro no se esfume.

Dicho todo esto, lo mejor que podéis hacer es probarlos, y comprobarlo por vosotros mismos.